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Las Consecuencias de Omitir Pagos de Préstamo

Las Consecuencias de Omitir Pagos de Préstamo

28/01/2026
Giovanni Medeiros
Las Consecuencias de Omitir Pagos de Préstamo

Omitir el pago de un préstamo personal en España puede desencadenar una serie de efectos que van mucho más allá de una simple penalización económica. Conocer cada paso de este proceso te ayudará a tomar decisiones informadas y, sobre todo, a evitar caer en una situación de riesgo.

Consecuencias financieras inmediatas

Desde el primer día de retraso, la entidad aplica una serie de penalizaciones diseñadas para incentivar el pago. Estos cargos adicionales se suman a la cuota original y pueden disparar el coste total de la deuda.

Entre los principales cargos destacan:

  • Comisión por morosidad: suele ser un porcentaje adicional sobre la cuota, p. ej., un 5 % de una cuota de 200 € genera 10 € extra al mes.
  • Intereses de demora: habitualmente superiores al interés ordinario (hasta un 25 % más) y calculados sobre el total pendiente, no solo la cuota impagada.
  • Comisión por reclamación: alrededor del 2 % del importe impagado, con límites legales, a partir del segundo día de retraso.

Un ejemplo numérico ilustra la magnitud: un préstamo de 10 000 € al 5 % anual supondría 1 322 € de intereses en 5 años; si sube al 8 % por impago, el coste sube a 2 166 €, es decir, más de 800 € de sobrecoste.

Impacto en el historial crediticio y acceso a financiación

El impago no solo afecta tu bolsillo inmediatamente, sino que perjudica gravemente tu reputación financiera. Las entidades reportan los retrasos a agencias de crédito y bancos de datos de morosos.

Entre sus efectos:

  • Descenso del puntuación de crédito: cada mes de impago baja tu rating, dificultando futuros préstamos.
  • Inclusión en ficheros ASNEF, RAI o Experian: permanece hasta cinco años si no se salda o rectifica.
  • Peores condiciones financieras: si obtienes crédito, las tasas serán más altas y los límites inferiores.

Repercusiones legales y judiciales

Aunque el impago no es delito penal en sí mismo, existen supuestos que sí pueden llegar a la esfera penal, además de las sanciones civiles y embargos.

El proceso civil de reclamación suele desarrollarse así:

1. Día 1: notificación de impago y aplicación de intereses de demora.

2. Día 2-3: cargo de comisión por reclamación y actualización del interés sobre el total.

3. Tras 1 mes: inclusión en ficheros de morosos.

4. A los 3 meses: demanda judicial; posibles honorarios de abogado y procurador.

5. Después de la sentencia: embargos de nómina, cuentas bancarias o bienes, hasta satisfacer la deuda.

Cronología típica de las consecuencias

  • Día 1: Cargos y primeras gestiones de cobro.
  • 1 mes: paso a listados de morosos nacionales.
  • 3 meses: inicio de juicio y costas judiciales.
  • 6+ meses: posibles embargos o subastas de bienes.

Impacto emocional y social

En medio de la espiral de deuda sin control, las preocupaciones económicas derivan en estrés continuo, afectando la salud mental y las relaciones personales.

Las consecuencias no financieras incluyen:

  • Ansiedad y presión constante por llamadas de impago.
  • Distanciamiento social: vergüenza o miedo a compartir la situación.
  • Dificultades para acceder a servicios básicos, como contrataciones de telefonía o alquileres.

Estrategias de prevención y gestión responsable

Para evitar este escenario, es vital tomar medidas proactivas desde el momento de la contratación del préstamo.

Recomendaciones clave:

  • Leer detenidamente el contrato y conocer las cláusulas de impago y penalización.
  • No solicitar una cifra superior a tus posibilidades reales de pago.
  • Cerciorarte de las garantías del préstamo personal afectadas y, si es necesario, buscar avales.
  • Contactar con la entidad con urgencia ante la primera dificultad de abono para negociar plazos o carencias.

En caso de encontrarte en mora, las siguientes acciones pueden ayudarte a recuperar el control:

• Solicitar un período de carencia o refinanciación que reduzca temporalmente la carga mensual.

• Explorar soluciones con plataformas de mediación que ofrezcan planes de pago personalizados.

Aunque la prescripción de la deuda extrajudicial es de cinco años, lo más recomendable es solucionar el impago cuanto antes para evitar riesgo de embargo inminente y grave.

En definitiva, la información y la acción temprana son las mejores herramientas para salvaguardar tu salud financiera y emocional.

Giovanni Medeiros

Sobre el Autor: Giovanni Medeiros

Giovanni Medeiros es creador de contenido y analista de finanzas personales en puntocultural.org. Se enfoca en simplificar conceptos financieros y ofrecer orientaciones claras sobre presupuesto, control de gastos y decisiones financieras conscientes.