En un entorno financiero históricamente dominado por hombres, las mujeres están emergiendo con fuerza para fortalecer tu salud financiera y alcanzar la independencia económica. A pesar de que el 56% de las mujeres se sienten tan independientes como los hombres, solo el 15% de ellas prioriza la inversión en su presupuesto mensual, frente al 26% de los hombres. Superar esta brecha no solo es posible, sino esencial para construir un patrimonio sólido y sostenible.
Según datos recientes, las mujeres destinan únicamente el 11% de sus ahorros a productos de inversión, casi la mitad que los hombres, que llegan al 20%. En Europa, la inversión media mensual de las mujeres es de 857,52 €, un 29% menos que los 1.184,49 € de los hombres. Sin embargo, el interés está despertando: el 70% de las inversoras planea aumentar sus aportaciones en el próximo año, con proyecciones de hasta 1.735,82 € en Italia y 1.438,97 € en Alemania.
Aunque solo el 23,3% de las mujeres invierte en productos financieros —frente al 32,4% de hombres—, su aversión al riesgo y su preferencia por la renta fija (43% vs. 42% de hombres) contrastan con la renta variable, elegida por el 31% de mujeres frente al 36% de hombres. Este perfil moderado ha permitido que obtengan un 0,4% de rentabilidad anual superior en fondos a largo plazo.
Varias barreras limitan la participación femenina en el mundo inversor:
La falta de dinero afecta al 45% de las inversoras y al 54% de las no inversoras. Además, factores demográficos muestran que mayores de 65 años invierten el 35%, mientras que en regiones como Extremadura o Andalucía la participación ronda el 21-22%.
El futuro luce prometedor para las inversoras europeas. El interés por las criptomonedas es particularmente alto en España, con un 44% de mujeres inversoras que ya participa en este mercado emergente. Además, la sostenibilidad se consolida: el 91% de las españolas se siente atraída por fondos ESG, cifras similares a los hombres.
Para 2025, se espera que el 14% de las mujeres invierta de manera regular, apoyadas por productos conservadores con renta fija y algo de renta variable. Los fondos recomendados para 2026 presentan rentabilidades del 4,4% en 2024 y del 2,8% en 2025, ofreciendo un equilibrio entre seguridad y crecimiento.
Al analizar las preferencias, destacan:
La apuesta por ETFs de igualdad de género es creciente, apostando por empresas comprometidas con la diversidad y la inclusión. Este enfoque no solo busca rentabilidad, sino también un impacto social positivo.
Romper la brecha de género en inversiones requiere acción y dedicación. Aquí algunas prácticas clave:
En 2025, más del 40% de las mujeres en países como Alemania y Austria planean aumentar sus inversiones. Estos motivadores demuestran que la combinación de conocimiento y comunidad es fundamental para el éxito.
El panorama actual revela un gran potencial para cerrar la brecha de género en inversiones. Con objetivos de inversión claros y consistentes, educación adecuada y acceso a productos diseñados para las necesidades femeninas, las mujeres pueden alcanzar mayor independencia económica y contribución al bienestar familiar.
El futuro está en nuestras manos: al priorizar la inversión, aprovechamos tasas de crecimiento y construimos un legado de igualdad. Líderes regionales como Madrid (32,7%) y País Vasco (32,4%) demuestran que es posible. ¡El momento de invertir es ahora!
Referencias