En un entorno competitivo, comprender el valor real de cada inversión se vuelve esencial para cualquier empresa decidida a crecer.
Muchas marcas se concentran en resultados inmediatos y descuidan rendimientos que aparecen con el tiempo. Este artículo explora cómo encontrar esas oportunidades desapercibidas.
El ROI (Return On Investment) es la métrica clave que mide la relación entre los costes de una acción y el beneficio neto que genera. Su fórmula clásica es:
ROI = (Ingresos – Inversión) / Inversión × 100
Exprésalo en porcentaje para comparar proyectos de distinta envergadura.
Un estudio conjunto de Google y WARC reveló que profesionales del marketing centrados solo en retornos inmediatos podrían perder hasta la mitad de su rentabilidad potencial. Esto ocurre porque los modelos tradicionales suelen dejar fuera efectos a largo plazo.
Estos datos muestran que el retorno de los primeros cuatro meses equivale al que llega en los veinte meses siguientes.
Al calcular ROI, no basta considerar solo inversión directa. Existen costos menos evidentes que alteran la visión completa.
Ignorar estos factores puede generar cifras de rentabilidad irreales y decisiones equivocadas.
Para cerrar la brecha de medición, los modelos de marketing mix incorporan datos de distintas fuentes y evaluar el impacto en todas las etapas del embudo.
Se complementan con análisis de atribución y permiten:
Más allá de ventas e ingresos, mide indicadores vinculados a marca:
Registra estas métricas periódicamente para captar el impacto a largo plazo de tus acciones.
Según Ipsos MMA, distribuir el presupuesto de marketing de forma equilibrada potencia el retorno total:
- 50-60% en construcción de marca
- 40-50% en tácticas de rendimiento
La notoria sinergia entre ambas áreas hace que cada libra invertida en notoriedad resulte en un aumento de ventas tanto inmediato como diferido.
Un incremento del 1% en notoriedad de marca genera:
Estos porcentajes, aunque parezcan pequeños, multiplican sus efectos con cada campaña sucesiva.
La cadena de pizzerías Domino’s implementó en YouTube campañas simultáneas de notoriedad y de rendimiento. El resultado fue un aumento del 45% del ROI general en la plataforma de vídeo.
Sarah Barron, CMO de Domino’s en Irlanda y Reino Unido, destacó cómo los datos revelaron “beneficios mutuos” al combinar ambos tipos de campañas.
Para maximizar el ROI integrado, sigue estas recomendaciones:
Ejemplo 1: Google Ads
Inversión: 1.000 euros
Ingresos: 3.000 euros
ROI = (3.000 – 1.000) / 1.000 = 2 → 200%
Ejemplo 2: Producto con publicidad
Coste producción: 100 €
Coste venta: 200 €
Gasto publicidad: 200 €
Unidades vendidas: 6
Beneficio neto: 1.200 €
Capital invertido: 800 €
ROI = 50%
Ejemplo 3: Caso Koala
Marca australiana de muebles que duplicó sus ventas de 2022 a 2023 tras una campaña patrocinada en Amazon, cuadruplicando su ROAS durante eventos clave.
Descubrir el ROI oculto implica adoptar una visión más amplia y a largo plazo, integrar modelos de medición avanzados y equilibrar la inversión entre marca y rendimiento.
De esta forma, no solo maximizas tus beneficios inmediatos, sino que también aseguras un crecimiento sostenible y resilient en el tiempo.
Referencias